De Semilla a Flor

La vida en su núcleo es amor, trabajo en equipo, aceptación y fe. Ella, en cada una de sus manifestaciones nos enseña la certeza, el valor de la memoria, la importancia del movimiento y la entrega constante; esto puede verse en cada una de los átomos, células, órganos que componen los cuerpos de microorganismos, plantas, animales, humanos, planetas, rocas y la totalidad de entidades vivientes. Cada parte, desde la más pequeña, sabe profundamente de que está hecha, cómo y para qué sirve, con determinación viven en marcha, silenciosamente, sin dudar de sus capacidades. Cada uno de nosotros como conjunto también tenemos esa naturaleza amorosa y en nuestra complejidad muchas veces nos olvidamos de lo esencial dando paso a la duda, al temor, a la falta de fe y poco a poco nos marchitamos, olvidamos dejar fluir la vitalidad y nos desconectamos del origen.

Cada manifestación de la vida, sin importar su color, tamaño, lugar o tiempo, es sagrada y contiene en cada una de sus partes la información de su propósito de existir. Se nos ha entregado desde antes de nacer y es nuestra labor desarrollar conscientemente dicho propósito para aportar nuestro granito al funcionamiento del gran organismo del que hacemos parte: la Tierra, nuestra madre, quien está dispuesta a abrazarnos y ayudarnos a recordar cuando nos hemos desconectado del cordón que nos une a ella.

Esta ofrenda surge en un punto de quiebre donde es inminente la necesidad de hacer memoria de mi misión, nace del despojo del temor y de recobrar la confianza en mi voz interna.

A través de un sueño se manifiesta una voz que me entrega el mensaje como punto de partida del propósito de acompañar el proceso de recordar y sanar la relación con el vientre de nuestras madres, nuestro propio vientre entendido como centro de energía creadora no solo en las mujeres, sino también en los hombres, fortalecer el vínculo entre el néctar de la vida, la leche materna, y su correspondiente en la naturaleza: los nacimientos de agua, propiciando espacios de empoderamiento femenino-masculino para recibir con amor y respeto los hijos de esta tierra que nacen a través de las mujeres.

Autora: Laura Arango ( Hari Kunja dd): Es una Artista, estudiante de Yoga y sobre todo amante de la maternidad. Después del primer curso de Formación de Guardianes en la Sabiduría de la Madre Tierra, ofrenda su arte y realizaciones personales a las Naciones Unidas del Espíritu y a la Universidad de Sabiduria Ancestral, en la sede Valle del Sol, Antioquia.

    Leave Your Comment Here