Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol: territorio, arqueología y memoria viviente

El propósito del presente artículo es inspirar y motivar a otras personas a cuidar y proteger los territorios ancestrales, los cuales en muchas ocasiones se encuentran incluso cerca de sus propios hogares y hoy están en riesgo de daño y explotación. Por: Walter Andrés Gómez Vera (Vish-Bhak)

Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol

Nos hemos acostumbrado a reducir los caminos a infraestructuras sin alma, a rutas diseñadas exclusivamente para mover vehículos y mercancías, olvidando que antes de ser líneas asfálticas sobre la tierra fueron rutas del espíritu. En las grandes metrópolis, las autopistas y los edificios han sepultado bajo concreto buena parte de la historia primigenia que les dio origen, del mismo modo en que algunas personas mutilan o transforman su propio cuerpo y personalidad en un afán irreversible por “encontrar” una identidad artificial, ignorando las huellas y mensajes que el mismo cuerpo —ese territorio vivo— les ofrece desde el nacimiento, para recordar su verdadera identidad natural y espiritual.

En ese mismo orden de ideas, existen legados en la montaña que escaparon al frenesí colonial y a la expansión de la vida artificial. Caminos cuya existencia trascendental continúa conectando el tiempo y, por lo tanto, nuestras memorias. Tal es el caso del Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol, que asciende desde el pie de la montaña, (Bello, Antioquia), hasta los sectores altos conocidos popularmente como Corrales (Zona Ceremonial Niquía).

Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol: territorio, arqueología y memoria viviente- Voces de la Madre Tierra
Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol, Fotografía de Walter Gómez

Ignorado y subestimado durante décadas —incluso considerado por algunos como una construcción posterior a la colonización europea—, hoy sabemos que no se trata solo de un elemento del paisaje ni de una evidencia arqueológica aislada del pasado del Valle de Aburrá, en las laderas de la cordillera central de los Andes colombianos. Se trata de una memoria viviente, una estructura que continúa cumpliendo una función cultural profunda en la vida de las personas, y que sostiene la continuidad espiritual del territorio.

Ingeniería ancestral. Un camino construido con intención, técnica y propósito

Los diagnósticos arqueológicos recientes (Aristizábal 2021–2022) 1 señalan que el trazado del Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol no es producto del azar geológico, sino una obra técnica deliberada. Sus constructores leyeron la montaña como si se tratara de un tipo de literatura natural y sagrada, tal como lo explicó Manuel Quintín Lame (1880 – 1967) al referirse a la forma directa e intuitiva en que los pueblos originarios se aproximan al conocimiento.

«… Para hacer uso de la sabiduría que la misma Naturaleza nos ha enseñado, porque ahí en ese bosque solitario se encuentra el Libro de los Amores, el libro de la Filosofía; porque ahí está la verdadera poesía, la verdadera filosofía, la verdadera Literatura.» 2

La calzada fue construida con lajas de dunita serpentinizada, un tipo de roca local extraída y seleccionada cuidadosamente. El empleo de esta piedra no solo aporta resistencia y un brillo particular bajo la luz del sol, sino que revela un conocimiento profundo del comportamiento de los suelos y las pendientes del cerro, así como de su relación con los flujos de agua y la ubicación de espacios sagrados o ceremoniales. Se comprende entonces que los constructores ancestrales no impusieron un camino sobre el paisaje, sino que supieron leer la escritura viva del territorio, adaptándose con respeto a sus dinámicas naturales.

Características de construcción del Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol

  • Alineamientos laterales que brindan contención y estabilidad a la estructura.
  • Muros de refuerzo en las laderas más pronunciadas del cerro Quitasol.
  • Drenajes o acequias transversales con brocales de piedra, diseñados para gestionar el agua en temporadas de lluvia y evitar la erosión del camino.
Sistema de Terrazas Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol - Voces de la Madre Tierra
Drenajes o acequias transversales
Muros de Contención Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol
Muros de Refuerzo
Sistema de Terrazas Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol - Voces de la Madre Tierra
Tramo más ancho de 5 metros, del Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol

Fotografías de Santiago Chiquito García, facilitada por Pablo Arístizábal3

La profundidad del tiempo: 1.800 años de presencia humana en el cerro

En su conjunto, el Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol ha soportado durante cientos de años el rigor del clima y las invasiones coloniales, asombrando tanto a expertos en arqueología y antropología como a representantes de pueblos originarios que han visitado el territorio.

En las laderas cercanas al camino, Ospina (1999) 4 identificó fragmentos de cerámica del estilo Marrón Inciso, característico de ocupaciones datadas en aproximadamente 1.800 años (200 d.C.). Esta información ha sido posteriormente corroborada mediante estudios de radiocarbono realizados sobre material cerámico asociado 5. Lo cual confirma que el cerro fue habitado, transitado y sacralizado desde hace casi dos milenios, y que su trazado ya existía como un corredor ceremonial y de intercambio mucho antes del período prehispánico tardío (900–1500 d.C.), periodo de tiempo vinculado con las primeras ocupaciones de los antiguos Niquías, uno de los grupos indígenas Aburráes de la región (Ospina, 1999; Aristizábal, 2021–2022).

Zona Ceremonial Niquía: terrazas y altares sagrados

En la zona alta del Quitasol (2.020 m s. n. m.), el camino conduce hacia un área conocida popularmente como Corrales, la cual alberga un complejo sistema de terrazas y estructuras vinculadas con sitios ceremoniales. Sin embargo, resulta importante resaltar la incoherencia de esta denominación popular, ya que el nombre Corrales carece de un origen ancestral y no refleja el propósito profundo del lugar. Durante la época colonial, la práctica ganadera —que comenzó a alterar el paisaje del cerro— generó una lectura errónea por parte de los campesinos, quienes vincularon y se apropiaron de los caminos, los muros de piedra y los sistemas de terrazas para su labor ganadera. 6.

Es por este motivo que en el presente artículo resignificamos el nombre de esta importante área ancestral como Zona Ceremonial Niquía, con el fin de mantener vigente el legado que resguardan sus altares, terrazas, y el camino que las conecta, y de evitar una mayor pérdida de identidad y memoria cultural. Al parecer, esta Zona Ceremonial Niquía organizaba la vida comunitaria y espiritual, alineando sus altares y miradores con los demás cerros del Valle de Aburrá 7.

Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol: territorio, arqueología y memoria viviente- Voces de la Madre Tierra
Altar de la Zona Ceremonial Niquía
Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol: territorio, arqueología y memoria viviente- Voces de la Madre Tierra
Sistemas de Terrazas
Sistema de Terrazas Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol - Voces de la Madre Tierra
Sistema de Terrazas
Muros de Contención Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol
Altares Ceremoniales

Fotografía de: Santiago García, Walter Gómez, Leandro Vásquez

Para los antiguos habitantes, el Cerro Quitasol, junto con el camino y sitios sagrados, eran como el punto de mira de una brújula espiritual, ya que cada altar y mirador no estaba puesto al azar, sino que «apuntaba» y se comunicaba visualmente con los demás cerros del valle, tejiendo una red espiritual y de peregrinaje que unía a toda la comunidad de los Aburráes.

Quitasol como territorio protegido (DRMI Quitasol–La Holanda)

Han sido muchos los esfuerzos que desde distintos sectores de la sociedad —comunitarios, activismo ambiental, ámbitos académicos, espirituales y culturales— se han gestado para la protección del Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol, así como del agua, la flora y la fauna que se entrelazan con su trazado. Desde sus respectivos enfoques, estos procesos han buscado cuidar un territorio vivo que ha sido históricamente amenazado por dinámicas complejas como el saqueo de sitios sagrados, los incendios forestales provocados, el turismo desmedido y de carácter extractivo, y la expansión de prácticas que rompen el equilibrio del cerro.

En este contexto, la declaratoria del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Quitasol–La Holanda, formalizada en el año 2020 mediante el Acuerdo 596 del Consejo Directivo de Corantioquia, representó un paso fundamental para la defensa del territorio 8. Esta figura de protección legal reconoce al Cerro Quitasol como un patrimonio biocultural, integrando la conservación de ecosistemas estratégicos con la salvaguarda de los sitios arqueológicos y espirituales de escala monumental que habitan la montaña.

Caminar, ofrendar y cuidar. Una presencia viva en el territorio

Como Voces de la Madre Tierra, hemos estado presentes desde el año 2014 caminando este territorio, ofrendando y desarrollando encuentros educativos y de sensibilización. Lo hemos recorrido junto a sabedores, guardianes y colectivos que lo defendieron mucho antes del reconocimiento institucional. Por eso, reconocemos con humildad que cada grano de arena ha cumplido —y seguirá cumpliendo— su función en este deber de servicio y cuidado de los sitios sagrados que habitan a nuestro alrededor.

Sistema de Terrazas Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol - Voces de la Madre Tierra
Ceremonia y palabra con el Mayor Abadio Green Stocel -Manibinigdiginya- (Pueblo Guna Dule)
Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol: territorio, arqueología y memoria viviente- Voces de la Madre Tierra
Trabajo con el sabedor Guney Maku (Pueblo Ikú)
Muros de Contención Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol
Proceso formativo Ofrendas a la Madre Naturaleza (Voces de la Madre Tierra)

Fotografía de Voces de la Madre Tierra

El camino que sigue enseñando

Hoy el Camino Ancestral Niquía del Cerro Quitasol sigue vivo, a pesar de nuestra indiferencia, la cual consideramos es la mayor amenaza para todos los lugares sagrados y santuarios naturales. No es un resto inmóvil del pasado ni una pieza de museo exótica, se trata de un organismo que conserva funciones ecológicas y espirituales, ya que sus piedras, pulidas por siglos de pasos y lluvias, llevan inscrita la memoria de quienes lo construyeron y de quienes hoy seguimos caminándolo con respeto.

Por eso, todo aquello que el ser humano cuida y protege con un propósito trascendente adquiere identidad propia, otorgando bendiciones y sabiduría milenaria, y tejiendo vínculos entre diferentes pueblos.

Mientras se camine con verdadera consciencia, el cerro continuará enseñando que el territorio no es un recurso, sino un santuario viviente, del mismo modo que lo es el cuerpo que habitamos.

La voluntad de la montaña - Voces de la madre tierra
Ladera del Cerro Quitasol Fotografía de Leandro Vásquez

Video de Referencia

Fuentes y notas al pie

  1. Aristizábal Espinosa, Pablo. Diagnóstico Arqueológico – Cerro Quitasol (2021); Informe Final – Plan de Manejo Arqueológico Cerro Quitasol–La Holanda (2022)*. ↩︎
  2. Lame, M. Q. (2022). Los pensamientos del indio que se educó dentro de las selvas colombianas. Universidad del Cauca.
    Tambien ver articulo sobre: Quintín Lame y la Madre Tierra ↩︎
  3. Aristizábal, P. (2021–2022). Plan de Manejo Arqueológico del Camino hacia la Hacienda Corrales, Cerro Quitasol–La Holanda. EDUNORTE – ICANH. ↩︎
  4. Ospina, A. (1999). Prospección arqueológica de los ecosistemas estratégicos del Valle de Aburrá. Componente Cerro Quitasol. Informe técnico. Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (CORANTIOQUIA), Medellín. ↩︎
  5. Si bien estas dataciones no provienen directamente de la base estructural del empedrado, estudios posteriores de radiocarbono realizados sobre carbones asociados a material cerámico en lugares cercanos al camino, arrojaron datación de 1710 ± 40 B.P, es decir 240± 40 d.C. ((Ospina, 1999; Aristizábal, 2021–2022)) ↩︎
  6. El topónimo Corrales corresponde a una denominación tardía de origen colonial y campesino, asociada a la reutilización de muros, terrazas y cerramientos en piedra para prácticas ganaderas. Las investigaciones arqueológicas han señalado que estas estructuras son de origen prehispánico y responden a funciones ceremoniales, simbólicas y de ordenamiento del espacio.
    (Aristizábal, 2021–2022).
    Una fuente documental clave es la entrevista realizada en 1999 por el arqueólogo Audy Gustavo Ospina al señor Joaquín Jaramillo, quien fuera el propietario de la hacienda Corrales: Jaramillo sostuvo que muchas de las estructuras de piedra no eran antiguas, sino que fueron construidas o reutilizadas por su familia en el período reciente para servir como carreteable (camino para subir vehículos a la finca) y como parte de la infraestructura de la hacienda. (Ospina, 1999). Posteriormente, toda esta información fue desmentida gracias a los estudios arqueológicos y de campo. ↩︎
  7. Osorno Restrepo, J. F. (2003). Caminos prehispánicos en el valle de Aburrá. (Monografía de grado). Departamento de Antropología, Universidad de Antioquia, Medellín
    Aristizábal Espinosa, P. (2015). LOS ABURRÁES: Tras los rastros de nuestros ancestros. Una aproximación desde la arqueología. Colección Memoria y Patrimonio. Secretaría de Cultura Ciudadana, Alcaldía de Medellín ↩︎
  8. Corantioquia. (2020). Acuerdo No. 596: Por medio del cual se declara, reserva, delimita y alindera el Distrito Regional de Manejo Integrado Quitasol la Holanda. Sistema de Gestión Integral – SGI. Acuerdo del Consejo Directivo. Antioquia, Colombia ↩︎

4 comentarios

  1. Gracias por esa labor de recordarnos la importancia de nuestro territorio, como tal sagrado es con el saber donde caminamos.

  2. Por compartir todo este proceso tanto histórico como espiritual del Cerro Quitaso Gracias, bellísimo. 🪷🙏🏼🪷

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