Clamor.

Clamor
Me recuesto sobre la tierra
que me abraza,
el sol y el viento acarician mi cuerpo
me acurrucan y me mecen.
La tristeza es una visitante

aparece callada
e igual de callada se aleja.

Ofrezco mi tristeza a la tierra
que comprende,
que siempre cobija mi corazón.
Entonces se siente dulce,

entonces ya no me pesa.

Tanta tristeza
tanto amor.
El fuego se aviva y se aquieta
como una bandada de mariposas amarillas
revolotea
danza.

Tanto para analizar en mi interior
para soltar
para abandonar al agua

para ya no huir.

Tantas desgarraduras.
Miro largamente la llama
hasta que tiembla
hasta que se extingue.

Y mis propios labios tiemblan
al pronunciar lo sagrado.
Tanta tristeza
tanto amor
y este eterno olor a montaña que me acompaña.

 

Arte generado a partir del ultimo día de estudio en la montaña, en el modulo 1 del curso Hijos de la Madre Tierra. Cerro Quitasol.

Una Ofrenda para las Naciones Unidas del Espíritu.

 

Poesía: Valeria Isaza Jiménez. 

Fotografías: Estudiantes UDSA.

Edición audio:  Elisa Franco (Om Sahnti dd).

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