La forma egoísta de percibir, pensar, conocer y estudiar la  Naturaleza nos ha desconectado de la realidad del mundo orgánico, nos ha vuelto enemigos de nosotros mismos y del Medio Ambiente. Por lo tanto, evocamos el pensamiento de los primeros filósofos de las comunidades y culturas, las cuales en diferentes contextos han manifestado que  el ser humano es solo un  hilo en el tejido de la vida, donde la Naturaleza es la tejedora y en consecuencia la primera Sabia, Maestra, Educadora o Pedagoga.

Naturaleza como Maestra

Experiencias directas y formativas en la Naturaleza, en las cuales las aulas de clase y los Maestros son las montañas, los ríos, los bosques, etc., así como las piedras, plantas, animales y demás entidades vivientes que protegen la Madre Tierra.

Ofrendas a la Madre Tierra

Experiencias basadas en el peregrinaje y el autoaprendizaje, donde el alma o conciencia de la persona entra en diálogo con el territorio y todas las demás entidades vivientes. Lo que se ofrenda no es algo material, sino espiritual