El Perdón de la Madre Tierra

En tiempos de crisis la voz de la Tierra que sostiene a todas las culturas y entidades vivientes  guarda un mensaje importante para todos.

Las Sabias y Sabios de las comunidades ancestrales han manifestado la imperiosa necesidad de realizar ceremonias con el propósito de trabajar la humildad, solicitando ayuda y fuerza espiritual, para encontrar el perdón de la Madre Tierra. Desde la diversidad de prácticas y formas de cada cultura y comunidad, ya sean nativas o nativo-mestizas, incluyendo estudiantes, activistas, campesinos, profesionales de todo tipo, amas de casa, niños, jóvenes, adultos mayores, etc., las circunstancias nos están invitando a que participemos unidos en la diversidad del amor por nuestra Madre Naturaleza.

Por este motivo, estaremos compartiendo una secuencia de reflexiones durante 4 días, en un contexto ceremonial, del sabio y maestro Abadio Green Stocel o Manibinigdiginya, del Pueblo Guna Dule. Por lo tanto, te invitamos a disponer, en el horario que te quede más accesible, aproximadamente de una hora, para la realización de cada ceremonia. Ten en cuenta lo siguiente. Se trata de un proceso de meditación introspectiva, personal y en silencio, guiada por los audios e información que te estaremos suministrando.

  • Te sugerimos que en cada ceremonia te sientes en la postura más cómoda posible, hacia una dirección determinada, según la indicación que te brindaremos para cada trabajo ceremonial.
  • En cada ceremonia vas a visualizar en tu mente el templo natural más cercano a tu territorio (río, laguna, bosque, montaña, etc.)
  • Puedes disponer, si tienes, de una vela o veladora, un recipiente con agua y un elemento que represente la conexión personal con la trascendencia.
  • Si bien hay un propósito general para las cuatro ceremonias sobre el “Perdón de la Madre Tierra”, cada día está acompañado de un tema y una meditación, a partir de las reflexiones de Abadio Green, las cuales guían los pensamientos e intenciones de cada ceremonia.

Meditación general para los cuatro días

Vas a sentarte en la posición más relajada posible (descalzo y con ropa cómoda) Mientras escuchas cada audio, vas a sentir con las manos cada parte de tu cuerpo, empezando por los dedos de los pies hasta la cabeza. Esto lo haces manteniendo un pensamiento de gratitud por el servicio que hace cada parte de tu cuerpo y pides perdón por la indiferencia y daño que le provocas consciente o inconscientemente. Este proceso lo vas a realizar de forma ascendente empezando por los dedos de los pies, pasando por las pantorrillas, rodillas, muslos, cadera, vientre, pecho, hombros, brazos, manos, garganta, rostro (boca, nariz, ojos, orejas), hasta la punta de la cabeza.

 

Ceremonia 1: La sabiduría de la Madre Tierra y de los Ancestros.

Dirección de meditación: Occidente

Propósito: Nuestro Origen y relación con la Naturaleza. Es necesario aprender a reconocer que todos venimos de un vientre, es decir de una madre que alberga la misma virtud de la Naturaleza, la fertilidad. Por consiguiente, llegamos a este mundo con una sabiduría nativa de la Madre Tierra. Sin embargo,  después, empezamos a aceptar lo artificial y material (pensamientos, comportamientos, filosofías, objetos), lo cual ha hecho que olvidemos nuestra identidad, deber y relación con la Naturaleza. Por lo tanto, debemos aprender a reconocer que todo está enlazado y posee un propósito, entre el universo, el planeta que habitamos, cada entidad viviente y nosotros mismos.  

Reflexión 1

Ceremonia 2: El tejido

Dirección de meditación: Norte

Propósito: Solicitar el perdón debido a las ofensas causadas al tejido de la vida, es decir al cuerpo de la Tierra junto con  las demás entidades vivientes y a nuestro propio cuerpo.

Todo se encuentra íntimamente conectado. En este cuerpo que habitamos cada una de las células que integran los tejidos de los huesos, la sangre, los músculos, los órganos, etc., están relacionadas entre sí. Similarmente, cada uno de nosotros estamos conectados con los miembros de nuestra familia sanguínea y con todas las demás entidades vivientes que existen, no solo seres humanos, sino también minerales, piedras, montañas, plantas, animales, los 5 elementos (tierra, agua, fuego, viento, éter) etc. De esta forma, vemos cómo todo se encuentra tejido hasta relacionarnos con la luna, el sol, las estrellas y demás planetas.

¿Qué nos ayuda a despertar la consciencia de dicha conexión?, el servicio, el amor puro y las enseñanzas llenas de humildad y sencillez de las Abuelas y Abuelos de las tradiciones originarias.

Reflexión 2

Ceremonia 3: Volver al vientre significa sanar

Dirección de meditación: Sur

Propósito: Reconocer la profundidad de la energía femenina espiritual en la Naturaleza.

Todo el tiempo hemos estado acompañados por una presencia espiritual o consciencia, la cual busca mantenernos en el camino de la verdad. Es importante aprender a escucharla y diferenciar su mensaje del de nuestra mente y nuestros deseos materiales.

Debemos buscar refugio en la Naturaleza para que ella nos permita conectar con la energía espiritual de nuestros ancestros y sanar así desde el vientre de nuestra propia madre y desde nuestro nacimiento, reconociendo la importancia de la divinidad de la mujer, ya que sin su presencia no podríamos estar acá. Así, la sanación no es solo individual, sino también la de nuestra Madre Tierra y su presencia en nuestras abuelas, madres, hermanas, amigas, maestras, etc. Solo así podemos armonizar la relación entre lo femenino y lo masculino, reconociendo la presencia de la energía espiritual femenina en todo lo que nos rodea, como una presencia que protege, cuida y ayuda, pero también solicita y reclama nuestro respeto y compromiso de cambio de hábitos, consciencia y ritmos de vida. Es justamente allí donde llega el verdadero perdón de la Madre Tierra, cuando empezamos a actuar, cambiar y renacer como seres de bien.

Reflexión 3

 

Ceremonia 4: Liderazgo espiritual. Un nuevo comienzo

Dirección de meditación: Oriente

Propósito: Investigar quién soy y para qué nací.

En estos momentos todos deseamos sanar y estar en un ambiente de protección. Sin embargo, es importante también cuestionarnos, ¿si anhelamos tanto tales beneficios, qué mérito o trabajo podemos hacer para obtenerlos?. 

La sabiduría ancestral nos recuerda que la ignorancia es en realidad el origen de toda enfermedad, y que por lo tanto debemos estar dispuestos a cumplir con nuestro deber de ser genuinamente seres humanos, es decir, seres que protegemos y cuidamos la Madre Tierra, y que buscamos la coherencia entre pensamientos, palabras y acciones, afrontando con humildad y amor la oscuridad y la contaminación desde nuestro propio interior, valiéndonos del cultivo de la veracidad, la pureza y el autocontrol. 

Mientras la ignorancia que nos conecta con lo artificial y la explotación es el origen de toda enfermedad, la sabiduría ancestral basada en la sencillez y el respeto es la medicina ante todo peligro. Esta medicina inicia investigando quién soy y cuál es el propósito de mi existencia.

Agradecemos a todos los seres que se encuentran trabajando por el despertar de la consciencia, quienes según sus propias capacidades y desde sus diferentes hogares, territorios y sitios sagrados, están activando sus altares y llevando a cabo ceremonias para que como humanidad podamos entender la necesidad de obtener el perdón de la Madre Naturaleza debido a nuestras diferentes ofensas causadas.

Las Abuelas y Abuelos de diferentes Territorios han manifestado la imperiosa necesidad de realizar ceremonias para pedir perdón a la Madre Tierra y solicitar ayuda y fuerza espiritual. 

Reflexión 4